La población de Islandia: una sociedad pequeña pero muy interesante
Islandia es una tierra de contrastes: volcanes, glaciares y una población pequeñita pero con mucho encanto. Con menos de 400.000 habitantes, se encuentra entre los países menos poblados de Europa. Sin embargo, su historia está llena de sorpresas, que van desde sus orígenes vikingos hasta la increíble diversidad que se ve hoy en día.
Vamos a echar un vistazo a las cifras, la mezcla de culturas y la historia que hacen de Islandia un lugar único. Y, de paso, descubriremos por qué es tan buena idea recorrerla en una camper.
Información clave
- Islandia no llega a los 400.000 habitantes, la mayoría con raíces vikingas, aunque hoy más del 20% viene de países como Polonia y Lituania.
- Solo hay unas cuatro personas por kilómetro cuadrado, y casi todos viven en ciudades como Reikiavik.
- La edad media ronda los 36 años, con una tasa de fertilidad de 1,5 (más alta que en muchos países europeos, pero insuficiente para crecer sin inmigración).
Vistazo general a la población de Islandia
A principios de 2025, Islandia tiene alrededor de 397.000 habitantes repartidos en una isla casi tan grande como Inglaterra. Eso se traduce en solo cuatro personas por kilómetro cuadrado, lo que resulta perfecto si quieres viajar sin aglomeraciones y explorar lugares míticos como el Círculo Dorado o las playas de arena negra de Vík sin demasiada gente alrededor.
Pero, ojo, casi todo el mundo vive en zonas urbanas. De hecho, el 99% de los islandeses reside en pueblos o ciudades, y el 64% está en el área de Reikiavik. Así que cuando arranques tu aventura en furgoneta desde la capital, piensa que estás justo en el centro de la vida islandesa.
Entre los 51 países que componen Europa, Islandia es el 46.º menos poblado, mientras que Rusia lidera la lista con casi 144 millones de habitantes.
Curiosidad: Islandia tiene menos habitantes que Honolulu, Hawái. Es como un vecindario gigante y muy acogedor.
La composición racial en Islandia
Durante mucho tiempo, en Islandia vivían sobre todo personas con raíces nórdicas y celtas, descendientes directos de los vikingos que llegaron en el siglo IX. Prácticamente el 100% de la población era de este origen. Estudios muestran que la mayoría de los hombres islandeses tienen antepasados nórdicos, mientras que muchas mujeres descienden de pueblos celtas que llegaron (seguramente) de lugares como Irlanda de la mano de los propios vikingos. Hasta la década de 1990, menos del 5% de la gente en Islandia tenía orígenes extranjeros, así que casi todos podían trazar su árbol genealógico hasta los primeros asentamientos. Hoy, se estima que un 80% de los islandeses (unos 317.000 de los 397.000) siguen manteniendo esa mezcla nórdico-celta.
Pero las cosas cambiaron a partir de los años 90, cuando empezaron a llegar más personas de fuera, y el país empezó a volverse mucho más diverso.
El gran cambio
En 1994, Islandia se sumó al Espacio Económico Europeo (EEE) y, en 2001, al Acuerdo de Schengen. Gracias a ello, más gente pudo mudarse a Islandia con facilidad. En los años 90, solo un 4-5% de la población había nacido en el extranjero o tenía padres extranjeros. Sin embargo, según datos de Statistics Iceland, en 2022 esa cifra se disparó al 23,7%. Esto significa que, de las 397.000 personas que hay hoy, unas 94.000 tienen algún origen foráneo. Y la cifra sigue creciendo.
Estadísticas sobre la inmigración en Islandia
Para que te hagas una idea más concreta, aquí van los principales grupos de inmigrantes:
- Polacos: Son el grupo más grande, alrededor del 5-6% de toda la población (de 20.000 a 24.000 personas). Suelen trabajar en construcción y pesca, entre otros sectores.
- Lituanos: Andan en torno al 2-3% (unos 8.000 a 12.000). También llegaron en busca de empleo y están por todos los rincones de Islandia.
- Otros europeos: Gente de Letonia, Estonia, países escandinavos, etc., que suman entre un 5 y un 7% en total (aproximadamente 20.000 a 28.000).
- Fuera de Europa: Grupos más pequeños de Filipinas, Tailandia y algunos países africanos. Cada uno está por debajo del 1%—probablemente menos de 4.000 personas—, aunque siguen aumentando, sobre todo en las ciudades.
Con todo esto, la proporción de personas con raíces extranjeros supera ya el 20% y crece año tras año.
¿Cómo es la Islandia actual?
La nueva diversidad está transformando especialmente Reikiavik. Por ejemplo, se ven un montón de panaderías polacas con pan de centeno y pasteles que tienen muchísimo éxito. O festivales internacionales donde suena música polaca, celebraciones tailandesas o exposiciones de arte de distintos países. Incluso en pueblos pequeños hay negocios de inmigrantes y eventos que unen a toda la comunidad. Todo esto le da un toque interesante al estilo vikingo de siempre.
Consejo viajero: No te pierdas los festivales culturales y los mercados de comida en las ciudades islandesas. Son la mezcla perfecta para disfrutar de la “nueva” Islandia mientras saboreas su legado vikingo.
Proporción de hombres y mujeres
Un dato curioso es que en Islandia hay un pelín más de hombres que de mujeres. Aproximadamente, la relación es de 1,06 hombres por cada mujer (196.552 hombres frente a 187.015 mujeres en 2024). En muchos otros países, esto no es así, porque suele haber más mujeres debido a que viven más años. En Islandia, una de las razones principales es que muchos trabajadores masculinos han llegado para empleos en construcción y turismo.
¿Y las edades?
Islandia es un país joven comparado con el resto de Europa. La edad media ronda los 36,2 años, casi 10 menos que los 43 de la media europea. Para afinar más:
- El 19,2% de la gente tiene menos de 14 años
- El 62,7% está entre 15 y 64
- El 18,1% supera los 65
Esa energía más juvenil pega mucho con lo que te evoca Islandia: las ganas de explorar la naturaleza, hacer senderismo o cazar auroras boreales. Según datos oficiales, la tasa de fertilidad es de 1,5 nacimientos por mujer, más alta que en la mayoría de los países europeos (solo Mónaco pasa del 2), pero sigue sin llegar al 2,1 necesario para crecer sin ayuda de la inmigración. Precisamente, la inmigración es lo que impulsa la población islandesa.
Un apunte sobre las campers: Con tanta gente joven, siempre hay planes: festivales de música, deportes… Con una camper, puedes sumarte a la fiesta o retirarte a la naturaleza cuando te apetezca.
Un repaso a la historia de la población de Islandia
La evolución de la población islandesa es muy curiosa. Aquí va un resumen rápido:
- Siglo IX: Llegan los vikingos y la población oscila entre 30.000 y 80.000.
- 1703: Primer censo oficial: 50.358 habitantes.
- Siglo XIX: Las dificultades económicas hacen que un 20% de los islandeses emigre a Norteamérica, sobre todo a Canadá.
- Siglo XX: Se recupera hasta alcanzar 280.000 personas en el año 2000.
- De los 90 a hoy: Islandia se integra más en Europa, aumentando la inmigración. Ahora, más del 20% tiene orígenes extranjeros.
Esta mezcla de tradición y modernidad es lo que te encuentras cuando visitas el país: costumbres de siglos atrás conviviendo con la vida contemporánea.
¿Por qué Islandia es ideal para viajar en furgoneta?
¿Qué supone todo esto para tu aventura? Pues que la pequeña población islandesa y sus enormes paisajes hacen que el viaje sea único:
- Pocos turistas: Hasta los lugares más famosos se sienten bastante tranquilos.
- Gente cercana: Los islandeses son muy hospitalarios, te harán sentir en casa.
- Culturas diversas: La mezcla de orígenes trae festivales y gastronomía de lo más variopintos.
- Planes sin fin: Con una población joven y activa, siempre hay algo que hacer.
Conclusión
En conclusión, la población islandesa combina raíces vikingas milenarias con una diversidad cada vez mayor, lo que la convierte en un destino de lo más especial. Más del 20% de los habitantes vienen de otros países, dándole a la isla un toque multicultural que se nota en detalles como panaderías polacas en Reikiavik o festivales tailandeses en pueblos más remotos. Si a esto le sumas la inmensidad de los espacios, el ambiente joven y la cercanía de su gente, verás que Islandia es perfecta para recorrerla en cámper. Es una oportunidad para disfrutar tanto de la Islandia más tradicional como de su faceta más cosmopolita.